Suben precios del petróleo tras amago de UE
De La Redacción
Periódico La Jornada
Lunes 22 de junio de 2026, pág. 20
El presidente estadunidense, Donald Trump, lanzó una advertencia a Irán y amenazó con atacar de nuevo si Hezbollah sigue en conflicto con Israel, hecho que provocó la molestia de los iraníes, quienes abandonaron la sede de las conversaciones de paz con Estados Unidos en Suiza, lo que generó tensión y provocó alza en los precios del combustible.
El barril de petróleo Brent cerró con una alza de hasta 2,2 por ciento y llegó a 82,30 dólares por barril en el mercado de futuros de Londres, en tanto el West Texas Intermediate (WTI) cerró en 78 dólares por barril.
El mercado energético había devuelto casi toda la prima de riesgo geopolítico acumulada anteriormente, con una caída semanal superior a 8 por ciento para el Brent y 10 por ciento para el WTI; Sin embargo, el escenario podría modificarse tras los dichos de Trump.
Las señales de acercamiento e inminentes acuerdos sobre los flujos de crudo de Irán estaban aliviando las tensiones en Medio Oriente, lo que reducía las primas de riesgo.
Presiones a la baja
El giro restrictivo de los principales bancos centrales y la fortaleza de ciertas monedas están presionando a la baja las materias primas cotizadas en dólares.
Ambos crudos se encuentran probando zonas de soporte técnico importantes. El WTI intenta estabilizarse por encima de la barrera sicológica de 75 dólares por barril, mientras el Brent busca mantener la marca de 80 dólares.
Por su parte, la mezcla mexicana se mantiene en 73.72 dólares por barril debido a que no se publicó actualización por el feriado del Día de la Emancipación (Juneteenth) en Estados Unidos.
El precio de referencia del gas natural licuado (GNL) en Europa (contrato Dutch TTF) cotiza alrededor de 42 euros por megavatio hora. El mercado ha experimentado correcciones importantes y estabilización, alejándose significativamente de los picos de volatilidad impulsados semanas atrás por tensiones geopolíticas globales y cuellos de botella logísticas.
Europa ha logrado reducir excesivamente su dependencia del gas ruso mediante gasoductos (bajando de un 40 por ciento histórico a cerca de 6 por ciento). Sin embargo, esta transición ha trasladado la dependencia hacia el GNL marítimo, haciendo que el mercado europeo sea muy sensible a los riesgos en rutas internacionales y cuellos de botella logística.
